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desde unos 15 €/mes
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Microsoft 365 Copilot es un complemento de pago que mete un asistente de IA dentro de las aplicaciones de Office que tu equipo ya usa a diario. En Word redacta y reescribe borradores, en Excel explica fórmulas y analiza tablas, en Outlook resume hilos interminables y propone respuestas, y en Teams levanta acta y resumen de acciones de cada reunión. Su ventaja diferencial es que trabaja sobre tus propios documentos y correos respetando los permisos que ya tienes configurados, algo que no consigue una IA genérica a la que copias y pegas texto. Exige licencia de Microsoft 365 y compromiso anual, así que conviene medir muy bien quién lo necesita.
Microsoft 365 Copilot no es una herramienta nueva que aprender: es un botón de IA dentro de las aplicaciones en las que tu equipo ya pierde el día. Ahí está su virtud y también su factura, porque se paga por usuario y encima de la licencia de Microsoft 365 que ya tienes.
Para tres tareas que en una gestoría, un despacho o una constructora ocupan una barbaridad de horas: leer correo, escribir borradores y documentar reuniones.
El resumen de hilos de Outlook es el caso de uso que más rápido convence. Un cliente con 40 mensajes cruzados se convierte en cinco líneas y una lista de temas pendientes. El acta automática de Teams es el segundo: la reunión de seguimiento de obra o el comité con el cliente quedan resumidos con acuerdos y responsables sin que nadie tome notas.
En Word, el valor está en el primer borrador y en la reescritura, no en el documento final. Y en Excel, en entender esa hoja heredada de alguien que ya no trabaja aquí y que nadie se atreve a tocar.
La IA es real y es buena, pero la diferencia frente a un chat genérico no está en el modelo: está en el acceso a tus datos. Copilot ve tus documentos de SharePoint, tus correos y tus reuniones, con tus permisos. Eso es lo que te ahorra el copia y pega y lo que evita sacar información de clientes fuera de tu entorno.
El reverso: si tus archivos están en carpetas locales, con nombres tipo «definitivo_v3_bueno», Copilot tendrá poco que leer. El requisito previo no es IA, es orden. Y en materia jurídica o técnica hay que revisar cada salida: se equivoca con un tono de seguridad que invita a no comprobar.
Se paga por usuario y mes, habitualmente con compromiso anual, sobre la licencia que ya tengas. Consulta el precio actualizado en su web. La decisión sensata no es «lo compro para toda la plantilla» ni «no lo compro», sino darlo a los cinco o diez perfiles que viven en el correo y en los documentos, medir durante un trimestre y decidir después.
Haz la cuenta al revés: al precio por usuario, necesitas recuperar aproximadamente una hora de trabajo al mes para empatar. En un perfil administrativo saturado, eso se consigue solo con los resúmenes de correo.
A quien busque automatizar procesos entre aplicaciones distintas: eso es territorio de Make, no de Copilot. Y a quien solo quiera transcribir reuniones, que tiene opciones bastante más baratas.
Si trabajas en gestoría o en un despacho de abogados, la conversación relevante antes de firmar es cómo vas a proteger la información de clientes y qué revisiones humanas vas a exigir. Esa política, escrita en una página, vale más que la propia licencia.
A favor
En contra
Depende de si necesitas que la IA vea tus documentos y correos. Un asistente genérico obliga a copiar y pegar, con el riesgo de sacar información sensible de tu entorno; Copilot trabaja dentro de tu tenant y con tus permisos. Si tu uso es redactar textos sueltos, la herramienta gratuita te sobra.
Se factura por usuario y mes, normalmente con compromiso anual, y se suma a la licencia de Microsoft 365 que ya pagues. Consulta el precio actualizado en su web y ten en cuenta que no hace falta darlo a toda la plantilla: empieza por los perfiles que viven en Outlook y Word.
Funciona dentro de tu entorno de Microsoft 365 y respeta los permisos configurados, lo que reduce mucho el riesgo frente a pegar texto en una IA pública. Aun así, necesitas revisar tus contratos de encargado de tratamiento, restringir quién accede a qué carpetas y formar al equipo: la mayoría de las fugas son de configuración, no de producto.
En perfiles que pasan medio día en el correo y en reuniones, lo habitual es recuperar algunas horas a la semana entre resúmenes, borradores y actas. En perfiles que apenas tocan Office, el ahorro es cercano a cero. Prueba con un grupo reducido durante unos meses y mide antes de extenderlo.
Otras opciones que se usan en los mismos sectores.
desde unos 15 €/mes
ERP español en la nube que junta facturación, contabilidad, bancos e inventario, con lectura automática de facturas para ahorrarte la introducción manual de datos.
gratis; planes de pago desde unos 20 €/mes por usuario
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La categoría de inteligencia artificial del Kit Digital financia software con IA aplicada a tu negocio, no proyectos a medida ni consultoría suelta. Te explicamos qué encaja, cómo buscarlo en el catálogo oficial y qué preguntar antes de firmar.