Holded
desde unos 15 €/mes
ERP español en la nube que junta facturación, contabilidad, bancos e inventario, con lectura automática de facturas para ahorrarte la introducción manual de datos.
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Make es una plataforma de automatización donde dibujas el flujo de trabajo como un diagrama: cada aplicación es un módulo y las conectas con la lógica que necesites, incluidas condiciones, bucles y tratamiento de errores. Cubre lo mismo que otras herramientas sin código, pero con un modelo de precios basado en operaciones que suele salir bastante más barato cuando el volumen sube. Permite además llamar a servicios de IA dentro del propio escenario para clasificar texto, extraer datos o redactar respuestas. A cambio pide algo más de paciencia al principio, porque el editor visual da mucha libertad y también más formas de equivocarse.
Make hace lo mismo que las demás plataformas de automatización sin código, con dos diferencias que importan: cuesta bastante menos cuando el volumen crece y te deja montar flujos con lógica de verdad. A cambio, el primer día te va a costar más entenderlo. Ese es el intercambio completo.
Si tienes una tienda online, el caso de uso es obvio y rentable: cada pedido dispara una cadena de cosas (facturación, almacén, aviso al cliente, actualización de una hoja de control) que hoy alguien hace a mano o a medias. Con cientos de pedidos al mes, eso son horas.
En una gestoría o una inmobiliaria el patrón cambia pero el ahorro es el mismo: documentación que entra por correo y hay que clasificar, contactos que llegan por tres portales distintos y acaban en tres sitios distintos, seguimientos que se olvidan. Si vendes online, en IA para ecommerce tienes el mapa de con qué combinarlo.
La ventaja del editor visual es que ves el flujo entero. Cuando algo se rompe, abres el escenario y ves por qué módulo pasaron los datos y dónde se quedaron. En herramientas más simples eso es una lista de pasos; aquí es un diagrama, y para procesos con ramas se agradece.
Make no vende un modelo propio, y eso es bueno: te deja intercalar el servicio de IA que quieras en medio del escenario. El uso que más rinde es interpretar texto desordenado. Un correo de un cliente, un PDF de un proveedor, un mensaje de formulario mal rellenado: el módulo de IA extrae el dato que necesitas y el resto del flujo sigue siendo determinista.
Ese diseño (IA solo para la parte ambigua, reglas para el resto) es el que aguanta en producción. Los flujos enteramente gobernados por un agente son divertidos en la demo y frágiles a los tres meses. Deja las decisiones con consecuencias económicas fuera del modelo.
Hay plan gratuito con un tope de operaciones que da para montar y probar un escenario real, y el plan de entrada se mueve alrededor de los 10 € al mes. De ahí escala por paquetes de operaciones. Consulta el precio actualizado en su web, porque las tarifas están en dólares y varían.
Lo importante no es el precio de lista, es el consumo. Un escenario con filtros tempranos, que descarta pronto lo que no hay que procesar, puede costar tres o cuatro veces menos que el mismo proceso mal montado. Merece la pena dedicar una hora a diseñarlo bien antes de dejarlo corriendo.
Si nadie en tu equipo tiene paciencia para el editor y solo quieres dos automatizaciones básicas, Zapier te dará menos dolores de cabeza aunque pagues más. Si necesitas integrarte con software español muy de nicho, comprueba antes que existe el módulo o tendrás que atacar su API a mano. Y si tu problema no es conectar aplicaciones sino que no tienes las aplicaciones, automatizar no es tu siguiente paso.
A favor
En contra
Cada vez que un módulo de tu escenario se ejecuta, cuenta como una operación. Un escenario de seis módulos que se dispara cien veces al mes consume del orden de seiscientas operaciones. Por eso los escenarios bien diseñados, con filtros que cortan pronto lo que no hace falta procesar, cuestan bastante menos que los mal diseñados.
Al principio sí, y no conviene disimularlo. El editor visual te enseña todo el flujo y eso al primer día abruma. En cambio, cuando entiendes la lógica puedes hacer cosas que en una herramienta lineal son imposibles. Si solo vas a montar dos automatizaciones sencillas, la diferencia de dificultad no te compensa el ahorro.
Puedes mover datos entre tu tienda, tu banco y tu programa de facturación, y eso quita mucho trabajo manual. Lo que no debes hacer es dejar sin supervisión los pasos con efectos fiscales o contables. Monta el flujo para que prepare los datos y deja que una persona valide antes de emitir o contabilizar.
Otras opciones que se usan en los mismos sectores.
desde unos 15 €/mes
ERP español en la nube que junta facturación, contabilidad, bancos e inventario, con lectura automática de facturas para ahorrarte la introducción manual de datos.
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precio a medida según tamaño del local y módulos contratados
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