Holded
desde unos 15 €/mes
ERP español en la nube que junta facturación, contabilidad, bancos e inventario, con lectura automática de facturas para ahorrarte la introducción manual de datos.
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Tidio es un widget de chat que instalas en tu web en cuestión de minutos y desde el que atiendes a los visitantes en directo, con app móvil incluida. Su chatbot de IA, Lyro, aprende de tus preguntas frecuentes y de las páginas de tu web para contestar solo las consultas habituales: horarios, precios orientativos, disponibilidad o estado de un pedido. También trae flujos automáticos sin programar, para captar el correo de quien se va a marchar o avisarte cuando alguien lleva un rato en la página de precios. Es la opción razonable para pymes que quieren atención automatizada sin montar una plataforma de soporte completa.
Tidio es el chat de la web con esteroides: atiendes en directo desde el móvil o el ordenador y, cuando no estás, contesta Lyro, su bot de IA. La gracia está en que se configura sin programar y habla español decente desde el primer día, lo que lo convierte en una de las entradas más baratas al mundo de la atención automatizada.
Para dejar de perder al cliente que entra en tu web a las once de la noche con una duda tonta. La mayoría de las consultas que llegan a un negocio pequeño son cuatro o cinco, repetidas hasta el aburrimiento: horario, precio orientativo, si hay hueco esta semana, dónde estáis, si tenéis parking. Cada una de esas conversaciones te roba dos o tres minutos, y una parte se pierde porque nadie contesta a tiempo.
Tidio hace tres cosas bien: responde esas preguntas solo, recoge los datos de quien pregunta algo que sí requiere humano, y te avisa al móvil. Con eso, un negocio que recibe 200 visitas al día convierte bastantes más de las que convertía cuando el formulario de contacto era la única puerta.
Lyro es IA de verdad en el sentido útil: le das tus preguntas frecuentes y las URL de tu web, y genera respuestas en lenguaje natural sin que tú dibujes árboles de decisión. Eso es un salto respecto a los chatbots de botones de hace unos años, donde cada rama había que montarla a mano.
Lo que no es magia: el bot no inventa información que no le has dado, y eso es bueno. Si no has escrito en ningún sitio que abres los sábados por la mañana, no lo dirá. Dedica un par de horas a redactar 20 o 30 respuestas antes de activarlo y tendrás el 80 % del resultado.
Los flujos automáticos (mensaje proactivo, carrito abandonado, captación de correo) son automatización clásica y funcionan bien, pero conviene no saturar al visitante con ventanitas.
Hay plan gratuito para tener el chat en vivo, y los planes de pago arrancan en el entorno de los 29 €/mes, con el coste subiendo por tramos según conversaciones atendidas y respuestas de IA consumidas. Consulta el precio actualizado en su web, porque la estructura de tramos es lo que más cambia.
El cálculo honesto: si el bot resuelve 100 conversaciones al mes que antes te costaban tres minutos cada una, son cinco horas recuperadas. A cualquier precio de tarifa de autónomo, eso ya se paga.
A quien atienda sobre todo por correo y necesite tickets, acuerdos de servicio e informes finos: ahí el escalón natural es Zendesk. Y a quien viva de la agenda más que del chat: una peluquería necesita antes un sistema de citas que un chatbot, aunque los dos juntos se complementan muy bien.
Si no tienes claro por dónde empezar, pasa por el recomendador y compáralo con lo que ya estés pagando.
A favor
En contra
Sí, el bot trabaja en español y en varios idiomas más, y detecta el idioma del visitante. La calidad depende de lo que le des de comer: si le subes tus preguntas frecuentes bien redactadas y las páginas clave de tu web, las respuestas son correctas; si le dejas fuentes pobres, contestará de forma genérica.
Hay un plan gratuito que permite tener el chat en vivo en la web y atender conversaciones con límites. Las respuestas de IA y los flujos avanzados van en los planes de pago, normalmente por tramos de uso. Consulta el precio actualizado en su web porque los tramos cambian.
Se configura para que derive la conversación a una persona, deje un aviso o pida los datos de contacto del cliente. Merece la pena revisar cada semana las conversaciones que el bot no ha resuelto: son la lista de preguntas frecuentes que todavía no has escrito.
Sí. En peluquerías, clínicas o restaurantes el chat funciona sobre todo como filtro: resuelve horarios, ubicación y servicios, y dirige al cliente al sistema de reservas. No sustituye a una herramienta de citas, la complementa.
Otras opciones que se usan en los mismos sectores.
desde unos 15 €/mes
ERP español en la nube que junta facturación, contabilidad, bancos e inventario, con lectura automática de facturas para ahorrarte la introducción manual de datos.
desde unos 36 €/mes el plan Basic, más barato con pago anual
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precio a medida según tamaño del local y módulos contratados
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